Detrás de los minutos fugazmente idos y lentamente vividos,
detrás de la magia de un sueño nocturno cegado por la oscuridad,
detrás de los años que pasan y crecen contigo,
detrás de las cosas que convierten ese sueño en una realidad.
-
Detrás de la cortina tras el acto que ha finalizado,
detrás de la estera que la superficie esconde del tacto,
detrás de lo que el corazón grita y la boca siempre ha callado,
detrás de los libros, de esas letras, de aquel pacto.
-
Detrás de los segundos tristemente perdidos,
detrás de un ser que fuiste tú cuando eras un niño,
detrás de una mente, un alma, un espíritu caídos,
detrás de un pensamiento que jamás fue destino.
-
Detrás de la cobija que calentó la corpórea frazada,
detrás de cuya seda se escondía tu rostro,
detrás del cual se perdía para siempre el silencio,
detrás del cual te escondías de un monstruo.
-
Detrás de una imagen que mostrabas día a día,
detrás de un adolescente que criticaba la llama,
detrás del fuego salvaje que exigía rebeldía,
detrás de la lluvia sumisa que calmaba tu vida.
-
Detrás las cuerdas que te enseñaron la música,
detrás de un SI que se escondió tras un SOL,
detrás de la siesta cotidiana después de la una,
detrás de un “no” que se escondió tras la luna.
-
Detrás del grito que marcó el primer segundo de existencia,
detrás del abrazo de dos personas primeras,
detrás de la infancia posteriormente tan ansiada,
detrás de la libertad juvenil de la adolescencia,
detrás del amor que algún día prometiste encontrar,
detrás del “amor” que encontraste lograr,
detrás de la ventana de los largos años infinitos,
detrás de las velas que marcaron tus hitos,
detrás del entender que tal vez eras finito,
detrás de la experiencia tan obligatoriamente alcanzada,
detrás del llanto que inició con tu vida,
detrás de aquel quien vio tu corazón latir el primer día,
detrás de la persona que verá tu partida,
detrás de las décadas que marcaron tu historia,
detrás de todo aquello que formó tu sapiencia,
detrás de un album que sólo quedará en la memoria,
detrás de todo ello quedará tu existencia.
-
Y tras morir, y al pasar sin tu vida un segundo,
tras ese segundo y aunque lo dudes, sí,
ADELANTE seguirá girando el mundo, sin tí.
Tras nacer y tener la obligación de existir,
Habrás vivido la vida pero…, ¿habrás sabido vivir?
-
Al nacer leyó un aviso y el aviso rezaba: “no esperar hasta el final”.
Y, a igual que todos, esperó hasta el final.
MJL